Para entender mejor este episodio se recomienda leer:
Tétanos: no espere a tener síntomas
¡Ojo con los antibióticos!
Al regresar a su hogar la esposa de Don Juan le pregunta:
-¿Qué te dijo el doctor?
-Tengo que tomar estos antibióticos y colocarme la vacuna y el suero antitetánicos. - dice su marido con una sonrisa de alivio, pues ya pasó por la farmacia para que le dispensen la receta que le dio el médico.
Iniciado el tratamiento con los antibióticos y el suero antitetánico, nuevamente nos trasladamos al mundo microscópico, donde se desarrolla la verdadera acción de esta aventura, y los resultados de la medicación no se hacen esperar. Un leucocito se acerca corriendo al General Granulocito para comunicarle las buenas nuevas:
-¡General! ¡Las bacterias ya no se multiplican!
-¡Bien! - replica el comandante de las tropas de ataque, e inmediatamente toma su teléfono rojo para comunicarse con la División Inmunológica:
-¡General Linfocito! ¡Reanudaremos la ofensiva!
-¡Sí! - responde éste - ¡A nosotros nos han llegado cargamentos de Anticuerpos IgG!
De tal modo nuevamente las Defensas toman la delantera...
Pero Don Juan comete otra imprudencia, y la situación se complicará:
-El dedo ya está bien -se dice a sí mismo. -Dejaré de tomar los antibióticos.
Y otra vez el leucocito mensajero se apresura a informar a su jefe:
-¡General! ¡Las bacterias sobrevivientes se están reproduciendo!
-¡Oh, no! - exclama el General Granulocito ante esta novedad que lo toma totalmente desprevenido.