Para entender mejor este episodio se recomienda leer:
Cómo sana una herida 1
Cómo sana una herida 2
Cómo sana una herida 3
El General Granulocito dirige el operativo final, decidido a evitar sorpresas.
-¡No dejen que se dispersen! ¡Los rodearemos para reducirlos!
Finalmente la infección es controlada, pero las encarnizadas batallas han dejado tras de sï enormes daños que deben ser reparados. Mientras observa la zona afectada el General Granulocito comenta:
-¡Quë desastre! Ahora deberän trabajar los fibroblastos...
Y efectivamente, los Fibroblastos comienzan la tarea de reconstruir los tejidos dañados. Tomando materiales del tejido de fibrina provisorio utilizado para taponar la herida, y tambiën del tejido muscular vecino, van pavimentando con nuevas cëlulas la epidermis dañada. Mientras tanto los capilares sanguïneos van creciendo para volver a irrigar el nuevo tejido, y al encontrarse los extremos de las ramificaciones se unen para formar un solo conducto.
El proceso de cicatrizaciön ya estä en marcha, y los leucocitos, verdaderos soldados del organismo, hacen comentarios sobre los acontecimientos acaecidos.
-Nos dieron mäs trabajo de lo que esperäbamos...
-Sï, nos merecemos unas vacaciones.
-A propösito, me ofrecieron un "tour" a los Vasos Sanguïneos, con escalas en todos los örganos...