Consejos para dormir mejor
Quien padece alteraciones del sueño, tiene motivos por los que sufrir: por las noches en vela, por los días somnolientos. Tal vez sería demasiado exigir a la naturaleza que se recuperara por sí misma; pero con la observación de algunas normas de higiene en el dormir pueden suprimirse muchas de las molestias.
Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.
No hacer una comida fuerte antes de acostarse. El tiempo de digestión va de una hora y media a tres horas; entre una cena abundante y la hora de acostarse habría que dejar pasar, por lo menos, tres horas.
No realizar ejercicios físicos violentos antes de acostarse.
En tiempos de Goethe se decía que "el dormitorio debe estar ordenado, situado en una planta elevada, bien ventilado, aunque sin corrientes de aire"; debería ser, asimismo, tranquilo, oscuro y seco. No se trata solamente de que no tenga incomodidades, sino que sea acogedor para su ocupante. Una alcoba incómoda dificulta la conciliación del sueño.
Utilizar la cama exclusivamente para dormir, y no para leer, comer, trabajar o ver televisión.
El excesivo consumo de tabaco favorece la disminución de los sueños delta y REM, y lo hace menos profundo.
El café, el té y las bebidas cola hacen su máximo efecto a las dos horas de su ingestión, el que dura siete horas más. Quien tenga problemas para dormir debería evitar estas bebidas a partir del mediodía.
Un poco de alcohol ayuda a dormir. Pero en gran cantidad es nefasto para conciliar el sueño. Acelera el adormecimiento, pero impide el sueño REM y merma el delta. El sueño se hace entrecortado y liviano. Para normalizar el sueño después de una intoxicación alcohólica se requieren seis semanas de abstinencia.
Vaya a la cama sólo cuando tenga sueño, y no por estar aburrido, querer recuperar sueño o hacer acopio del mismo (esto último es imposible).
- Renuncie a la siesta para favorecer el cansancio nocturno.
Distiéndase antes de acostarse. La inquietud o el nerviosismo pueden alterar el sueño. Use autosugestión, inspire y espire profundamente por la nariz, ahuyente pensamientos molestos (por ejemplo, haciendo cuentas numéricas). También pueden servir un paseo nocturno, un vaso de leche, un baño tibio o una infusión.
Una melodía suave y agradable, apenas audible, una canción de cuna cuyo texto no se entienda, que dure menos de una hora, puede ayudarlo a dormir.
Si tiene un método propio para dormirse, no se deje llevar por consejos bien intencionados. Hay personas que duermen bien después de una taza de café.
No se angustie, ya que eso mata el sueño por completo, mientras que nadie ha muerto aún por dormir poco. Antes o después el cuerpo duerme siempre lo imprescindible.
Volver al Indice